20
de
Diciembre
PeQueños y gRandEs FragMentos

Sabido es que intencionar aprendizajes es un asunto complejo, pues implica un entramado de acciones, concepciones, creencias, propuestas y actividades que concuerdan unas con otras y que del mismo modo, gatillan procesos de aprendizajes en las personas con las que trabajamos. Dentro de este tejido complejo, transitamos como estudiantes de pedagogía, intentando dar sustento y coherencia a nuestras prácticas pedagógicas, inventando y recreando situaciones que favorezcan un aprendizaje verdadero que haga sentido en niñas y niños. …
Queremos compartir con lectoras y lectores de nuestro espacio cibernauta lo motivador y relevante que significó para niños y niñas con los que trabajamos iniciar una clase de comprensión del medio social escuchando dos canciones…dos canciones que fueron una puerta, una invitación a descubrir qué decían y por qué, quién o quiénes cantaban o quiénes todavía cantan. Iniciar escuchando estas canciones significó vincularnos con las historias personales de cada niña y niño, con la historia de nuestro país, con la historia colectiva de generaciones anteriores y nos permitió generar un clima favorable para compartir ideas, son una partida en los procesos de reflexión, he aquí las canciones con las que trabajamos, están invitados e invitadas a escuchar, recordar, imaginar y sentir…!
http://www.youtube.cl/2006/09/luchin.html
http://www.youtube.cl/2006/09/los_jaivas_y_fito_paez_todos_j.html
Los niños y niñas, los alumnos y las alumnas, los estudiantes en formación no dejan de recordarnos, lo que sella la diferencia en el trabajo pedagógico dentro del ámbito educativo marcado inexorablemente por un carácter aleatorio insoportable. En efecto, nada puede garantizar que, en la institución educativa, se alcance el encuentro, ni que la determinación de un educador alcance todo aquello que idealmente se forja en el centro de educación superior, ya que, al aterrizar en la escuela, su vuelo se ve abollado por las perspicacias y particularidades de cada contexto, con lo que afloran las prácticas cotidianas amordazadas a un estilo privativo que muchas veces se distancia de lo “ideal”, que para cada uno y una es tan importante, fundando en planificaciones y objetivos que apuntan a la consecución de construcción de aprendizajes desde una mirada significativa y embelezada por el aspecto del “hacer”; pero ¿Qué pasa cuando este “hacer”, se ve enlodado por normas, reglas, estructuras y tantos otros límites?. Límites que te estancan y quedas como un náufrago en un mar salado y condimentado por la estrechez de las comunicaciones, del diálogo, del simple hecho de la palabra acompañada por la información previa, que en muchas ocasiones nos liberaría de prejuicios y planificaciones que se transforman en trabajo para la Universidad y no para niños y niñas.
Es así como todas las técnicas, metodologías son aplastadas por el sistema imperante y nos damos cuenta que en ocasiones repetimos comportamientos que criticamos, pero en otras instancias nos preguntamos si es que todo ese cariño que recibimos por dos semanas de trabajo, sería el mismo al estar durante un período más largo de tiempo en aquella sala de clases llena de historias y momentos, que buscan la convergencia en un sistema de aprendizaje. Este señala el cumplimiento de objetivos e indicadores del cual niños y niñas deben apropiarse, para que sus conocimientos sean perennes en el tiempo. Con todo ello, nuestra labor se engrapa a ser trabajadores de metodologías que subyacen a que la totalidad de niños y niñas aprendan, pero además de todo este proceso, que debe ser acompañado por objetivos fundamentales transversales, que se conjeturan en las actividades diarias. Buscando que todo esto suceda en espacios tan diferentes y distantes, es que apelamos a nuestras “ganas” de hacer, conformar espacios en donde podamos resaltar aquello que es fundamental para niños y niñas, este es el conocimiento al alcance de todos y todas, herramienta imprescindible para su desenvolvimiento en la estructura de la sociedad.
Basamos nuestras estrategias en reconocer en cada niño y niña sus motivaciones e intereses para contextualizarlos en nuevos aprendizajes acompañados del componente diálogo, trabajo en equipo, trabajo práctico, pero ¿qué hacemos cuando ese lugar llamado ESCUELA nos matiza de sus características y no nos abre la puerta de la exploración y experimentación de nuevas formas?, por lo que nuevamente nos quedamos sólo en el trabajo para la universidad y el término de un período enriquecedor desde todo punto de vista, envuelto en sendas obstaculizadas o aclaradas por la voluntad.

Con relación a Lo planificado y lo realizado:
Llevar a cabo cualquier tipo de proyecto resulta ser todo un desafío, ya que aquello que se realiza y todos los medios que se utilizan apuntan a un solo fin, que es el de conseguir que se logren óptimamente los objetivos propuestos.
Para nosotras, la palabra “planificar”, se transforma en la herramienta para conseguir los bjetivos determinados. Creo que esta palabra la tenemos tan bien adaptada a nuestras técnicas de estudio y trabajo, que sabemos la importancia que tiene para nuestro desempeño; de este modo, nos resulta fácil trabajar para realizar nuestros proyectos de aula. Son muchas las fortalezas las cuales le podemos asignar a lo que significan las planificaciones para un docente, ya que nos permite ordenarnos, saber qué hacer, cómo evaluar, responder de acuerdo a las características de los niños y niñas entre muchas más cosas, pero del mismo modo, son muchas las debilidades que encontramos en éstas, como dedicarle mucho tiempo y deber detallar muchos puntos.Pero, a pesar de lo "malo" de planificar son mayores los beneficios que se obtienen.
Con respecto a lo anterior, y de acuerdo a lo vivenciado, nos hemos dado cuenta de que muchas de las malas clases realizadas en las escuelas, se deben precisamente a que los docentes no “planifican” sus clases tomando en cuenta desde las características de sus alumnos y alumnas, ya sean sus ritmos de trabajo, sus necesidades, sus debilidades y fortalezas, sino que más bien, sólo se guían por lo que está determinado en los “planes y programas”, y con este material, se sienten absolutamente seguros de su trabajo,
Hablando muy concretamente, si bien no queremos generalizar y decir que todos los docentes actúan de la misma forma, sino que aferrándonos a nuestras experiencias de prácticas, podemos analizar y criticar con razón de causa todo aquello que no nos parece adecuado en educación, como es en este caso las “clases improvisadas de los profes”, las cuales nos parecen inapropiadas y de mala calidad para los niños y niñas, ya que finalmente quienes se perjudican son ellos y ellas. Al realizar estas clases “no preparadas”, se pierde la oportunidad de evaluar lo que está hecho mal y bien, y por otra parte, se pierden las buenas clases, ya que no quedan registradas y es muy probable que se sigan reiterando los mismos errores.
Todo lo anterior nos parece un acto de poco profesionalismo, lo cual nosotras como docentes en formación trataremos de no reproducir. Ahora en el plano de prácticas propiamente tal, nosotras como docentes en formación nos sentimos muchas veces un tanto disgregadas de la realidad, ya que en varias oportunidades que realizamos nuestras planificaciones de proyectos de aula, son muchos los factores negativos que nos impiden llevar a cabo con éxito dicho proyecto. Algunos de aquellos factores son: el tiempo, el cual en la escuela es muy limitado y estructurado; también la mala disposición de los docentes guías para facilitarnos espacios de cooperación nos dificulta el desempeño.
Hay muchas cosas que tenemos claras, como el deber adaptarnos a los contextos educativos de las escuelas y al tiempo que tenemos asignado, es por esto que no pretendemos cambiar en su totalidad las cosas que nos parecen que están mal, porque el tiempo de intervención que tenemos en éstos es muy corto, por esto mismo, la idea es registrar lo vivenciado y reflexionar sobre ésto, para no perder las ganas de cambiar las cosas que nos parecen deficientes en la educación.

En nuestra actualidad muchos establecimientos imparten una enseñanza homogénea, la cual no se preocupa, si niños y niñas poseen estrategias de aprendizajes diferentes o una metodología de enseñanza especializada y/o con apoyo de especialistas según sea el caso.
Con el paso del tiempo, los problemas de los niños y niñas se han manifestado con mayor notoriedad. Al mirar diferentes centros educativos podemos darnos cuenta de que en las salas de clases existen niños y niñas, los cuales pasan desapercibidos, siendo que poseen graves problemas tanto emocionales, como de aprendizajes
(factores que no son de menor importancia), lo que provoca que su rendimiento sea bajo, su comportamiento agresivo ó exceso de timidez.
Los docentes en algunos centros se preocupan de esta instancia y logran gestionar redes de apoyo para ayudar en el desarrollo integral de niñas y niños. En cambio, en otros establecimientos no se preocupan ó tal vez no logran darse cuenta de los problemas que pueden tener sus alumnos y alumnas, ya sea, porquee no detectan en sus alumnos y alumnas estas dificultades, sino, que se limitan a desempeñar el rol de cumplir con los objetivos cuantitativos (calificaciones) y/o enseñar lo que se les indica en el establecimiento y listo.
Para atender a la diversidad y así aportar con el desarrolo intergral de todo niño y niña, la familia juega un papel fundamental en éste, ya que cuando está presente podemos darnos cuenta que lo logros son mucho más significativos, que cuando el niño no existe apego de parte de los suyos.
En las escuelas podemos ver que existen padres y apoderados muy interesados en el desarrollo de competencias y habilidades de sus hijos e hijas, pero también nos encontramos con el lado negativo de la familia, la cual, no se preocupa de sus pupilos y/o pupilas, en algunos casos los deja a la deriva, por lo que es él ó la docente y el establecimiento quienes se deben preocupan del desarrollo de niñas y niños, lo cual nos parece que no quedaría cubierta esta necesidad desde todas sus perspectivas.
Al vivenciar tantas experiencias reconocemos que obtener logros con los niños y niñas va de la mano de muchos aspectos, desde el núcleo familiar hasta la interacción entre ellos mismos. Él ó la docente es un ente fundamental para lograr el desarrollo integral, ya que, él ó ella pueden gestionar tanto la comunicación con la familia, como con el establecimiento y más en el caso de que los niños y niñas poseen problemas en la construcción de competencias y habilidades.
Somo agentes de cambio, por lo tanto nuestro rol de facilitador/guiador debe estar en todo momento orientado a cooperar con el proceso de crecimiento de todo niño y niña que esté en nuestro entorno. Entonces,asumiendo que las individualidades de nuestros educandos son únicas y respetables, el concepto de diversidad se debe valorizar en gran magnitud.

Las escuelas tradicionales marcaron una etapa importante de nuestra educación, la enseñanza rígida y estructurada provocaron que niños y niñas se desarrollaran como objetos y no como sujetos.
Al correr los años, la educación que se imparte comienza a ser reformulada desde aprendizajes más asertivos, enfocado a que alumnos y alumnas posean un desarrollo más integro (o se intenta lograr esto). Los alumnos y alumnas en prácticas vivencian cada semestre realidades totalmente diferentes, lo cual, les permite conocer contextos diversos y particulares.
Cada centro educativo posee objetivos a lograr que cada cierto tiempo son reformulados para obtener una mejor enseñanza. Al encontrarnos con la nueva escuela, podemos darnos cuentas que actualmente los niños y niñas pueden acceder a una educación distinta, ya que, existen tantas instituciones en donde se enseña desde una formación artística, religiosa, laica hasta una enseñanza rígida y autoritaria la cual todavía esta presente. Al poder analizar diferentes centros educativos se puede observar que poseen aspectos tanto positivos como negativos.
Una escuela la cual imparte una enseñanza cristiana, logra que niños y niñas se desarrollen de forma integral, reforzando cada valor de su proceso de nutrición de experiencias, pero esta enseñanza en algunas ocasiones provoca que ellos y ellas desarrollen una mentalidad algo cerrada, porque, al introducirse la religión dentro de la enseñanza podemos darnos cuenta que no se habla de todo como debe ser, sino, más bien existen instancias en las cuales se prefiere omitir la opinión y el diálogo, antes de conversar temas actuales como sexualidad o diferentes problemas que están ocurriendo a diario en nuestro entorno.
Por otro lado la enseñanza que imparten las escuela laicas también tratan de logran el desarrollo integral de niños y niñas, ocupando una metodología de enseñanza diferente en donde los valores también están presente. Una ventaja de estos establecimientos es que no existe tanto tabú a la hora de debatir o compartir un tema como en las escuelas cristianas. Cada establecimiento al pasar los años, trata de reformular sus objetivos a realizar, pero con el paso del tiempo estos tratos, acuerdos, o políticas que sólo se quedan en el papel y no se llevan a la práctica. En las escuelas municipalizadas vemos que la metodología de enseñanza que se imparte es totalmente diferente a la de un colegio particular subvencionado y más, aún, a un colegio particular. Desde una mirada objetiva nos podemos dar cuenta que las estrategias que se ocupan son totalmente diferentes, ya que, los contextos son distintos. Podemos descifrar que en una escuela municipal hasta nuestros días no se ha podido salir de una enseñanza más bien reproductora de modelos sociales.
En los establecimientos subvencionados existen instancias y docentes que tratan de impartir una enseñanza más significativa, en donde experimentan momentos en los cuales niños y niñas desarrollan competencias y habilidades. En cambio los centros educativos particulares, posee herramientas y recursos para lograr que sus alumnos y alumnas se potencien como lideres.
Al obtener estas tres miradas no podemos certificar que siempre esto ocurre, pero después de observaciones y análisis distinguimos que para obtener mejores aprendizajes existen muchos factores, los cuales se deben tener presente a la hora de enseñar a niños y niñas.

Marco para la buena ENSEÑANZA……bendito seas!!
Considerando la realidad de la educación en nuestro país, desde sus características generales, de organización y estructura, hasta las vivenciadas en nuestro trabajo cotidiano como profesoras practicantes, es que hemos reflexionado y construído ciertas opiniones que nos ponen en alerta frente a la temática.
Nos llama la atención en primer lugar, la preponderancia de la Enseñanza por sobre el Aprendizaje. El documento elaborado por el Ministerio de Educación, que orienta y regula la calidad del trabajo de la profesora ó profesor, lleva por título: Marco para la buena enseñanza. Sin duda que enseñar es sumamente importante, pues es el camino que escogemos para que una persona aprenda, pero ¿no es el aprendizaje el objetivo de nuestro camino?, ¿No sería más coherente pensar desde un concepto que proponga Cómo hacer aprender, cómo se aprende, qué se aprende?, ¿No tendría que ubicarse el concepto de Aprender por sobre el de Enseñar?.
Como profesoras en formación, creemos necesario el planteamiento de nuestras interrogantes, como contribución al diálogo que este blog pretende generar, es por ello que continuaremos haciendo partícipe a quien lea de nuestras preguntas….
En los últimos años hemos presenciado el esfuerzo ministerial por mejorar la calidad de la educación, Volviendo entonces a nuestras inquietudes, una de las acciones del Ministerio, para promover la calidad de la educación es la famosa Evaluación Docente. ¿Sabía usted que en este proceso de evaluación no se consideran los aprendizajes?, -¿Cómo?- nos preguntamos, -pero si están evaluando a un profesor, y la tarea de éste es hacer que las personas aprendan, ¿Cómo pueden quedar fuera del proceso de evaluación docente los aprendizajes de niñas y niños? Consideramos, (y también tememos) que no es casual la realidad educativa de nuestro país, se pretende Enseñar, depositando todos los esfuerzos y preocupaciones en este aspecto ubicándolo, aún, en el centro del proceso de aprendizaje.
Seguimos mirando el espacio de la escuela desde la mirada del adulto, de la profesora o profesor, sin ser capaces de continuar con el trayecto hasta el encuentro con las niñas y niños, sus intereses, sus procesos, sus temores, sus anhelos y sus aprendizajes. Nuestro rol, tarea, misión, (o como el lector quiera llamarlo) es, sin duda, lograr este recorrido, desde el yo, profesora, adulto, poder transitar hacia ellas y ellos, conocerlos, escucharlos, ser capaces de des-cubrirlos.
Entendemos la educación como el proceso que permite a las personas transitar por su sociedad, proceso en se construyen, crecen y logran su libertad para poder escoger el trayecto de sus vidas dentro de la sociedad en que son partícipes. Se nos hace inconcebible entonces, que podamos mejorar la calidad de estos procesos dejando de lado a niñas, niños y sus aprendizajes.
Es debido a lo anteriormente planteado, que la organización y movilización de las y los estudiantes secundarios del país merece sin lugar a dudas, ser mencionada en este espacio. Queremos compartir nuestro apoyo y admiración por la capacidad de poner el tema de la educación y su realidad en Chile, en boca de todos, desde la presidenta de la república hasta cada ciudadana y ciudadano. El nivel de impacto que la denuncia de las y los estudiantes generaron, permitieron sacar a la luz la cruel realidad que el educarse implica en Chile, cómo el bello sueño de la movilidad social se ha ido quedando estancado una y otra vez gracias al sistema de administración de escuelas, liceos y colegios que ha transformado el derecho de la educación en un absurdo negocio. Retomando la idea anteriormente planteada, la Educación como un proceso mediante el cual logramos pertenecer y participar en nuestra sociedad, podemos comprender la importancia y pertinencia que tiene cada sujeto al exigir EDUCACIÓN, sin apellidos ni trampas, no pedimos una educación de calidad, pues resultaría redundante, el concepto de educación debe traer consigo el supuesto de calidad, de lo contrario no sería educación, sería una instrucción o un mero entrenamiento.
Las manifestaciones de las y los estudiantes secundarios apuntaban a la modificación de las políticas educativas que rigen nuestra nación, al salir a las calles, paralizar las clases y hacerse escuchar lograron centrar la discusión en dichas políticas, planteando la realidad con nombre y apellido, acercando a las personas a la comprensión de ésta, permitiéndoles y permitiéndonos la posibilidad de opinar, discutir y participar. Con esta idea queremos cerrar la reflexión, la de la participación. Entendemos que niñas, niños, estudiantes y profesorado son los actores principales de la educación y en calidad de tales debemos ser quienes discutamos y construyamos las propuestas educativas de nuestro país. Pero además, como la educación es un derecho de cada chilena y chileno, corresponde que cada persona, en calidad de ciudadana, tenga participación en la decisión respecto de esta. Recordemos que esto implica, o debería ser ciudadano de una nación, pertenecer, ser parte, participar, opinar, construir y decidir.
Link: http://www.anabalon.cl/anabalon/anaba01.html#

Estas afirmaciones corresponden a algunos de los titulares que salieron publicados a principios de este año en conocidos periódicos del país. Según esto, se podría deducir que la educación en Chile es un completo desastre.
Desde este enfoque (el de la prensa), podemos decir que el futuro de la educación en Chile es desalentador, ya que está en manos de gente que no está capacitada para ejercer su trabajo y que gracias a este sistema de evaluación se han podido conocer los reales porcentajes de lo que está pasando con el desempeño de los docentes en el aula. También, esta mirada es sumamente pesimista, ya que si bien existe un índice positivo dentro de los resultados, éste no se destaca, sino que por el contrario, de igual forma la connotación hacia este hecho es negativo, porque se enfatiza la noticia con un comentario nocivo, como ocurrió con el artículo publicado en la nación el pasado 29 de Marzo en donde se comenta que a pesar de que el 96% de los docentes pasó el examen de igual forma no es el mejor resultado. Como docente en formación, me veo en la obligación de investigar mas en profundidad acerca del tema en cuestión, y es por esto que mis conclusiones se basan en que, si bien, lo ideal de este sistema de evaluación es que el 100% de los profesores/as obtengan destacados resultados, la realidad no es así, pero no por esto, podemos centrarnos mayoritariamente en lo no ideal, ya que debemos, por una parte enfocarnos en lo bueno para fortalecerlo y rescatar de las debilidades los errores para enmendarlos, y no solamente estancarnos en lo negativo, porque de esta manera no estaremos avanzando. Pero lo que realmente nos debería preocupar, es tratar de descubrir qué esta pasando con los profesores/as cuyos resultados fueron niveles bajo e insatisfactorio, si en este proceso ellos/as están al tanto de los instrumentos de evaluación con que serán medidos desde antes que comience este período. ¿Cuáles serán los factores que influyen acá?, ¿la falta de tiempo?, ¿la desmotivación?, ¿la poca dedicación? o simplemente ¿los parámetros con los que son evaluados? Un ejemplo puntual es el caso de la profesora de Puente Alto Eugenia Quilodrán, la cual pese a haber sido monitora del Ministerio de Educación, tener un magíster, pertenecer a un colegio que salió bien evaluado en el simce, ésta además, asegura seguir los programas del ministerio y hacer sus clases como lo indica el Marco para la buena Enseñanza, de igual forma su desempeño fue insatisfactorio, no se sabe qué ocurrió. En todo caso, ella apela a que hubo irregularidades de tipo ético en el proceso, lo cual correspondería a un caso en el cual los factores que afectaron fueron ajenos a su trabajo, entonces corresponde a un hecho particular dentro de los demás. Pero, aun así, es un ejemplo en el cual no se sabe qué ocurrió durante el proceso de evaluación si según los antecedentes de la maestra ella esta capacitada para ejercer su profesión. Por otra parte, me parece adecuado que se realice un proceso de evaluación al profesorado del país, ya que de esta manera éstos podrán darse cuenta si es que están haciendo bien su trabajo o no. Y también me parece adecuado el instrumento de evaluación que emplea, como lo es el portafolio, ya que creo que es un material completo a la hora de evaluar a un docente, porque incluye el diseño de la clase, el desarrollo e implementación de ésta, la evaluación y reflexión respectiva.
Pero, considerando que se trata de un sistema prácticamente nuevo (ya que no lleva más de 5 años en curso) éste esta sujeto a errores y modificaciones, y por supuesto también está sujeto a desacuerdos con que se lleve a cabo. Con respecto al manejo de los resultados, me parece correcto que se les bonifique económicamente a los bien evaluados, también que se les dé la oportunidad a los docentes de capacitarse para mejorar si éstos están mal, y que no se les margine en una primera instancia, sino que por el contrario se les dé una segunda oportunidad para ser evaluados. Pero, realmente a los que se les margina del sistema por salir mal evaluados en una tercera vez, creo que la ley que avala este proyecto es un tanto discriminatoria, porque aún así debería preocuparse más de estos docentes.
Criticando a los maestros mal evaluados, creo que aún no comprendo porqué éstos fallan, ya que existe mucho material como información acerca de: sistema de evaluación, procedimientos del proceso, Marco para la Buena Enseñanza, instrumentos y parámetros con los cuales serán medidos, entre otros. Éstos se pueden encontrar en páginas como mineduc.cl ó docentemas.cl, es decir está a mano de los interesados todo lo referido a proceso de evaluación docente. Entonces, si los datos son de uso publico, ¿porqué existe aún así un porcentaje de maestros/as que alcanzan un resultado insatisfactorio a la hora de ser evaluados?, existirá acaso algún tipo de irregularidad durante el proceso, ya sea de parte de la gente que evalúa o de los evaluados que no comprenden necesariamente lo que se está trabajando? O será que simplemente la teoría no concuerda con la realidad. En definitiva, este corresponde a un tema que hay que seguir evaluando. ———————————————————————————————————
http://diario.elmercurio.com/2006/03/29/_portada/_portada/noticias/

Dentro de la homogenización que nos proyecta una sala de clases, es indispensable poder jugar a conocer las diferencias y características individuales que posee cada uno de los niños y niñas de un determinado curso. Si de lo contrario, no nos damos el tiempo para realizar este ejercicio, estaríamos simplemente ejecutando acciones y reproducciendo una realidad pre determinada, la que quizás no siempre contribuye para poder potenciar la adquisición de conocimientos significativos y relevantes para niños y niñas.
Evaluar, enseñar y aprender…..
Desde la perspectiva del Marco para la Buena enseñanza. La evaluación y autoevaluación de los criterios de creación de un ambiente propicio para el aprendizaje y la enseñanza para el aprendizaje de todos los estudiantes tiene que ver desde nuestras reflexiones con establecer parámetros “reales”, en correlación al tiempo en que estamos en prácticas, independiente del nivel o institución en el que estemos.
Nosotras durante el período de prácticas esporádicas establecemos y estrechamos vínculos con profesoras, profesores, niñas y niños, pero las interacciones fluctúan en espacios de tiempo acotados y al comenzar el período de práctica intensiva las perspectivas cambian y recién es en este que punto comenzamos relaciones desde un conocimiento más cercano a la realidad. Las normas de convivencia se pueden establecer desde un principio por que existe un conocimiento general de niños y niñas, pero al estar con ellas y ellos día a día en un período de dos semanas difícilmente desde los criterios del Marco de la Buena Enseñanza, se puede conjeturar una evaluación más certera del mismo proceso de prácticas. Partiendo desde la enseñanza que debiese ser establecida, como aprendizaje para todos los niños y niñas debido a que estos son dos procesos diferentes (enseñar y aprender), es válido decir que las opiniones que podamos crear previas al periodo de práctica de niñas y niños se ven completamente alejadas al espacio intensivo, ya que, las distancias son mucho más amplias y las interrelaciones cambian.
Todo esto llevado al plano de que nuestras prácticas son una situación “pasajera” por el centro es bueno como revisión de proceso, para enriquecer nuestra labor, pero no así para señalar el logro o deficiencia de criterios tan ajustados o encasillados, establecidos desde un contexto alejado a cada realidad experimentada al abrocharnos el delantal. No podemos evaluar que sucede en el centro al finalizar nuestra estadía por lo que es claro señalar que los cambios que podemos haber introducido se quedan bajo la mirada experiencial del profesor o profesora que nos acogió durante el proceso.
La capacidad de autoevaluación y autocrítica es una de las instancias referidas a la revisión de la práctica cotidiana que posibilita la reflexión analítica de nuestros procesos.
Traspasar todo esto a un campo que necesita de un período mucho más extenso de evaluación, es un camino entramado que nos lleva a construir conjeturas anticipadas y distanciadas de lo que puede ser una labor obstaculizada por factores externos al profesor o profesora en práctica.
